¡Aproveche! Este es el lugar donde no se necesita visa para recorrer muchas culturas
Ubicada en una esquina, la Casa Cultural Sin Visa vislumbra un ambiente bohemio y entregado al silencio, sorprendente en su interior al encontrar un café junto a una pista de baile y un espacio para la academia. Así es como en la Calle 71 No 11-07 se encuentra un nuevo espacio cultural que añade su propia marca al tratar la promoción del folclor latinoamericano y del caribe.
En la visita, Chorro de Letras habló con Andrea Ramírez, la gestora cultural del sitio quien nos contó el origen de este, la cual surgió hace 6 años con una academia de baile llamada Son de Habana que funcionaba en otro sector, pero esta dejó de ser rentable y, sus directores (Javier Fuentes, Paula Mejía y Pedro Mora) decidieron darle otro rumbo. Ellos según nos cuenta Andrea ”la traen a un espacio distinto con una apuesta completamente diferente que es no abrir un espacio puramente para el baile con un par de lockers y unas sillas sino combinar el baile con un espacio de café y otro para el arte en general”

Andrea comparte una pasión por el baile con Sin Visa, por lo que también se desempeña como profesora. Desde allí desea darle más continuidad a los eventos de arte y cultura, ya que a pesar de que estos se daban, no tenían la suficiente fuerza por la falta de recursos económicos. Lo que los motivó a postularse a la beca de “Programación de espacios artísticos” que ofrece IDARTES, a través de la cual se creó el Festival + Artes Sin Visa, del 6 al 31 de agosto.
Este festival logró reunir a más de 40 artistas de corta y amplia trayectoria con un diseño funcional y complementario. Allí Andrea, su realizadora nos expresó: “voy a ser completamente sincera, pero imaginando cómo sería esa semana ideal cultural que a mi me gustaría tener, claro que también pensando en ¿como yo representó el gusto de muchos jóvenes acá?, entonces creo que no terminaba de ser tan ajeno, pero pensando en mí y en lo que también pensaba que podía conseguir, elabore estas distintas franjas”.
Cada día se programó con un enfoque distinto, para el caso de los lunes se quiso hacer a modo documental al incluir un interés con la realidad del país, buscando preguntar ¿qué sucede con el conflicto? y ¿cuál es el material artístico que está recogiendo, registrando o abogando por estas situaciones de conflicto en el país?. Por otra parte, se quería dar un espacio a las artes plásticas y visuales, el cual fue a modo de talleres, ya que no se pretendía que fuera tan solo una exposición donde el público no se involucrará sino que permitiera acercarlos a la experiencia del artista.


Además del fuerte de Sin Visa que es el baile, se construyeron varios eventos con temas de baile, a los que se les dio un plus con música en vivo o una mezcla de varios estilos de baile y un conversatorio sobre la salsa, el cual quiere institucionalizarse para empezar a abrir espacios de encuentro para distintos agentes de la Red salsera en la ciudad para así reconstruir su historia. Por último, el eje de música que brinda un espacio para bandas y grupos que quieran hacer su muestra en vivo.


Casa Sin Visa, quiere para un futuro cercano tener todos sus horarios llenos, en términos de que roten personas distintas con intereses distintos y sobre todo que se vea la versatilidad del espacio, queriendo que este en general atraiga por lo integral y la sensación de familiaridad. Andrea espera que “la gente encuentre acá su lugar para surgir en comunidad, que nosotros seamos ese puente para que las personas elaboren su arte, lo hagan crecer, se relacionen con otras personas y de esta manera crezca cada vez más la movida artística y cultural”
Acá podrás escuchar con detalle nuestra entrevista con Andrea:
