En el marco del evento “+ Arte Sin Visa”, el cual se llevó a cabo del 6 al 31 de agosto en la Casa Cultural Sin Visa en Bogotá, una de las actividades más esperadas fue la proyección del documental “Nos Están Matando” (2018) y el conversatorio con Hector Marino, reconocido líder afrodescendiente y protagonista de esta obra.

A través de los 20 minutos que dura el cortometraje, las vivencias de Marino y Feliciano Valencia, líder indígena Nasa, demuestran la importancia que tienen los líderes sociales en la construcción de una sociedad justa y en paz. Para lograr este producto final, dos cineastas estadounidenses, Emily Wright y Tom Laffay, y un productor colombiano, Daniel Bustos, convivieron con los líderes y sus pueblos durante un año aproximadamente.
Las dos visiones, tanto indígena como afrodescendiente, del territorio y la sociedad que se muestran en el documental son muy interesantes y a la vez nos acercan a las luchas de aquellas poblaciones olvidadas en Colombia, y nos permiten ver el peligro que corren los líderes por defenderse a sí mismos y a sus lugares de resistencia.

Después de su proyección, Marino se presentó ante el público y relató sus experiencias de vida, contando a los espectadores lo mucho que lleva dentro de su corazón a su tierra natal Buenos Aires, Cauca, donde confesó que tiene “su ombligo enterrado” como reza el antiguo mito. Además, respondió preguntas formuladas por los asistentes, siendo muy cálido y descriptivo al hablar.
En conversación con Chorro de Letras, Marino explicó la importancia que tiene la cultura y los movimientos artísticos en la construcción de paz, además del poder que tiene el arte para ayudar a visibilizar la peligrosa situación en la que viven los líderes.
La pintura, las piezas audiovisuales, la fotografía y otras expresiones más son válidas para este líder a la hora de querer “reconstruir el tejido social y acercar a las poblaciones”. A su vez, Marino hizo un llamado de atención, donde preocupado señaló que en los sitios más apartados de Colombia el arte no ha sido enseñado, y emocionado solicitó que no olvidemos a aquellos niños y jóvenes que desean un poquito de arte, cultura y alegría en su diario vivir, que es opacado por los diferentes conflictos que atraviesa el país.