
Después de deleitarme en su mirada baje a su sonrisa, esta sí que era grandiosa, tan grandiosa que mi tristeza paso al instante a felicidad, logré hallar paz en su risa, en realidad espero todos ustedes también logren esa paz que sentí en ese instante. Era delicada, ruda, era fría y caliente al mismo tiempo, era hermosa pero no se lo dije porque algo me decía que ella no iba a aceptar que lo era, pero, lo más impactante que noté cuando la vi es que era yo misma, me estaba viendo de una manera distinta a la de hace unos meses, no les voy a mentir cuando escribo. Porque al verme al espejo logré verme distinta.. Logré verme fuerte y feliz, con la excepción que esta vez no era por nadie… era por mi.